Simplemente Ian Curtis, un hombre, un animal, un ser, un alma que mataba la alegría y definía un caos dentro de sus letras. No es lo que el dejo ni lo que el fue lo que le da un tacto de alma en evolución, lo que le da la trascendencia mas obscura es el sonido de sus voz rompiendo con las falsa ideas de la felicidad, es todo el conjunto de ideas perdidas en el caos de la rutina y salvadas por este hombre para darle un orden y alimentarlas dentro de su alma y ser el mismo un suicida de almas.
Es mas pecado no escuchar las letras de Ian Curtis que cometas zoofilia, si no llegas a sentir lo que Ian Curtis quiso decir con sangre realmente iras al infierno por sacrilegio.
LARGA VIDA A IAN CURTIS.